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Primeros signos de progreso (completo)

Primeros signos de progreso (completo)

Inspirada por los videos de Bunny, Christina pidió un set de botones FluentPet para probarlos con Cache, su tímido Golden Retriever de 6 meses. Los instaló y empezó a enseñarle a usarlos. Y… nada. Cache no interactuó con los botones en absoluto. Nada durante las primeras semanas y, después, durante varias semanas más, solo por accidente o al azar.

Christina siguió modelando todos los días, con la esperanza de un gran avance. Ese avance llegó poco después de cumplirse el primer mes. Entre risas, Christina recuerda: “Sabía que el comienzo sería lento, pero aun así fue durísimo. Te sientes ridícula hablándole a un perro todos los días durante un mes mientras te mira como si estuvieras loca”.

Cache resultó ser de esos alumnos que pasan de 0 a 60 casi de golpe. Recibió sus primeros botones a finales de octubre y por fin empezó a usarlos con sentido alrededor de Acción de Gracias. Para Navidad, tenía más de 20 botones y los usaba a diario.

Christina y Cache nunca miraron atrás. Ella explica: “Ahora los aprende tan rápido que no puedo creer que ya los conozca, y aun así los usa correctamente después de solo uno o dos modelados. Así que creo que es algo que me encantaría que la gente supiera: cómo empiezan no es necesariamente como serán siempre, y no predice su potencial.

Un año después, Cache, con 1½ años, tiene 108 botones y habla todo el día. Le encantan tanto sus botones que a menudo duerme junto a ellos. Según su profesora, está claro que el tablero es ahora su posesión más preciada, aunque al principio le tenía miedo.


Si llegaste hasta aquí, lo más probable es que tú y tu alumno sigan en las primeras etapas de la enseñanza con botones. Como muestra la historia de Christina, un comienzo lento no es una mala señal. De hecho, tu gran avance podría estar a la vuelta de la esquina. Fíjate en las siguientes señales de que tu perro o gato está avanzando en su aprendizaje, aunque todavía no haya presionado ningún botón.

8 señales de que tu alumno podría empezar a presionar botones pronto

Te escucha. Observa si te mira o parece escuchar activamente cuando le hablas y le modelas conceptos. Si gira la cabeza o dirige las orejas hacia tu voz cuando hablas, es señal de que está prestando atención.

Reconoce ciertas palabras. Fíjate si responde de forma adecuada a las palabras que dices, por ejemplo, si corre a la puerta trasera cuando dices “afuera”. Las palabras que ya reconoce son excelentes opciones para los primeros botones.

Intenta comunicarse contigo. Que aumenten sus intentos de comunicarse contigo mediante su lenguaje corporal natural o sus vocalizaciones es una gran señal. También es bueno que empiece a iniciar más interacciones contigo. Ya sea un estiramiento de saludo cuando entras en la habitación o un toquecito suave con la nariz para llamar tu atención, cuanto más le respondas, más intentará comunicarse.

Reconoce su rutina. Si empieza a anticipar actividades rutinarias como la hora de comer o de pasear, demuestra que entiende bien la rutina diaria que comparten. ¡Sigue modelando botones para estos conceptos conocidos y predecibles!

Te observa. Es buena señal si se muestra atento y concentrado en ti cuando te acercas al tablero y lo usas para modelar botones.

Investiga el tablero. Felicítalo cuando muestre cualquier interés en el tablero, como acercarse, mirarlo u olfatearlo. Espera a reaccionar hasta estar seguro de que no estaba por interactuar con él, para no interrumpirlo sin querer.

El tablero gana valor. Tu alumno puede empezar a reconocer que el tablero es valioso y pasar más tiempo cerca de él o incluso acostarse encima. Los gatos, en particular, suelen acostarse sobre el tablero antes de empezar a usarlo.

Las pulsaciones de botones se vuelven familiares y significan cosas buenas. ¿Tu alumno llega corriendo cuando presionas un botón para ver qué cosa grandiosa y emocionante le tienes preparada? Busca señales de que tu alumno reconoce el significado de un botón cuando lo presionas. Fíjate en orejas atentas, cabeza ladeada, más entusiasmo o, lo mejor de todo, una respuesta adecuada al botón que se acaba de presionar. Por ejemplo, podría correr a la puerta cuando se presiona AFUERA o traer un juguete cuando se presiona JUGAR.

Qué hacer mientras tanto…

Ten paciencia y constancia. La mayoría de los alumnos no entiende cómo usar los botones de la noche a la mañana. Algunos lo captan rápido; otros pueden tardar semanas o meses en “entenderlo”. Pero, una vez que lo entienden, todo empieza a avanzar más rápido. ¡Sigue trabajando a su ritmo y aprende a reconocer las señales de progreso para que puedas celebrar hasta los avances más pequeños!

Dale tiempo para pensar. Ten en cuenta que procesa las cosas más despacio que nosotros. Dale tiempo para procesar después de decirle o preguntarle algo, incluso cuando le hablas con normalidad. Observa el comportamiento de tu alumno e intenta darle 15-45 segundos para pensar antes de seguir. Así tiene tiempo para pensar y entiende que le toca hablar o reaccionar.

Considera el entrenamiento de targeting. A muchos alumnos les sirve el entrenamiento de targeting, que les ayuda a practicar el gesto físico de presionar botones. Los alumnos gatos, en particular, suelen necesitarlo para aprender a aplicar suficiente presión para activar los botones.

No lo abrumes con demasiados botones al principio. Empieza con 2-3 botones que motiven lo suficiente a tu alumno. Puedes pensar en añadir más cuando aprenda la ubicación y el significado de los botones que ya tiene.

Aprende a reconocer las señales de que tu alumno está pensando y necesita más tiempo. Usa la Lista de comportamientos para practicar cómo identificar señales de comportamiento específicas en tu alumno. Presta especial atención a cualquier conducta de reflexión que muestre, para saber cuándo darle más tiempo y espacio para procesar. Muchas de estas conductas de reflexión le sirven para autorregularse, calmarse o pedir espacio personal mientras resuelve algo mentalmente.

¿Has notado alguna de estas conductas de reflexión en tu alumno?

  • Caminar de un lado a otro o hacer “círculos de pensamiento”
  • Bostezar
  • Estirarse
  • Sacudirse el cuerpo
  • Conductas de desplazamiento, como ponerse a olfatear el suelo de repente
  • Acicalarse, rascarse o lamerse
  • Lamerse la nariz o los labios
  • Apartar la mirada o fijarla intensamente en un punto

Los círculos de pensamiento son una conducta especialmente interesante de observar. El alumno puede alejarse del tablero y luego volver a él por cualquier camino. Déjalo hacer lo suyo e intenta no interrumpirlo.

Primeras fases del aprendizaje con botones

Las siguientes fases de aprendizaje pueden ayudarte a evaluar el progreso de tu alumno. Recuerda que cada alumno es diferente: puede quedarse en una etapa durante un tiempo o saltársela por completo.

Prestar atención a lo que dices y haces

La primera fase de la enseñanza con botones es observar y escuchar. Todos los alumnos necesitan oír las palabras antes de empezar a producirlas. Verte decir y modelar conceptos los ayuda a entender qué significan y cómo se pueden usar. Esta exposición continua al sonido, el significado y la ubicación de los botones es fundamental.

Próximos pasos: Sigue hablándole y modelando para tu alumno. También está bien modelar de forma verbal conceptos para los que todavía no tiene botones, para darle ventaja. Concéntrate en buscar y celebrar las señales sutiles de progreso en tu alumno. Es una de las etapas en las que más cuesta mantener el compromiso, pero también una de las más importantes, porque exige paciencia y constancia más que nada.

Responder correctamente cuando presionas botones

Cuando tu alumno responde de forma adecuada a los botones que se presionan, significa que lo está “entendiendo”, ¡y que has hecho un gran trabajo modelando! En esta etapa, entiende claramente lo que significan los botones, pero quizá todavía no esté listo para presionarlos por sí mismo.

Próximos pasos: Sigue modelando para tu alumno y observa si empieza a presionar los botones. Si no muestra ningún interés en usar el tablero por su cuenta, anímalo preguntándole algo como “¿qué quieres?” o pidiéndole “usa tus palabras” o “dime”. Antes de modelar, dirige su atención al tablero. Si sabes lo que quiere, muéstrale el botón asociado a eso. Anímalo a presionarlo por sí mismo dando toquecitos suaves con los dedos sobre el botón y a su alrededor. Aunque solo lo olfatee, es un logro. Si notas que no cree que los botones sean para él, prueba el entrenamiento de targeting.

Explorar el tablero

Si tu alumno interactúa con el tablero pero todavía no parece entender el significado ni la ubicación de cada botón, ¡has avanzado mucho! Queremos que entienda que presionar botones trae cosas buenas, y es fantástico verlo con motivación propia para interactuar con ellos. Puede pasar por una variante de esta etapa explorando qué hacen distintas combinaciones de botones, sobre todo cuando le presentas conceptos nuevos.

Próximos pasos: Sigue respondiendo y modelando ante cada pulsación para ayudarle a aprender el significado y la ubicación de cada botón. Si no respondes, solo le enseñas que ese botón no obtiene respuesta. Dirige su atención al tablero cuando presiones y modeles botones, para ayudarle a aprender dónde está cada uno.

Presionar botones de forma adecuada

Cuando un alumno usa un botón con regularidad de una manera que indica que entiende el significado de ese concepto, lo llamamos pulsaciones adecuadas al contexto. Es aún mejor cuando empieza a usar los botones así sin que lo incites en absoluto. Si llegaste a este punto, ¡felicidades, le enseñaste un concepto con éxito!

Narrar el mundo que lo rodea

Tu alumno puede pasar por una fase en la que empiece a presionar botones relacionados con lo que ocurre a su alrededor. Es especialmente común cuando acaba de aprender o dominar un concepto nuevo. Puede que esté comprobando lo que entiende o simplemente presumiendo con orgullo, con ganas de mostrarte que sabe lo que significa ese botón. Por ejemplo, podrías abrir el agua para lavar los platos y él podría presionar AGUA. ¡Es muy emocionante! No todos los alumnos lo hacen, pero es una fase extra muy interesante que puedes buscar y disfrutar si ocurre.

Próximos pasos: ¡Respóndele haciéndole saber lo bien que lo hizo y lo inteligente que es! Si está claro que entiende el significado de los conceptos que tiene disponibles, quizá sea momento de añadir uno o dos botones nuevos para seguir ampliando su vocabulario.

Al fin y al cabo, la enseñanza con botones consiste en pasar tiempo de calidad con tu alumno. Se trata de probar cosas nuevas y explorar el mundo juntos. ¿Qué mejor actividad para fortalecer el vínculo que mejorar cuánto se entienden y se comunican entre ustedes? No importa lo rápido o lo lejos que avancen en su aprendizaje: lo importante es que disfruten el tiempo juntos en el camino. ¡Ahora ve a celebrar tu esfuerzo y a tu increíble alumno!

Si tienes preguntas o comentarios sobre este contenido, escríbenos a learning@fluent.pet





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